Corte de digestión y ahogamiento en playas y piscinas
Cuidado con el calor y los cambios bruscos de temperatura
Ya estamos en plena temporada de calor. Muchos disfrutamos de las vacaciones, de la playa, la piscina o simplemente buscamos refrescarnos con una buena ducha o una bebida bien fría.
Todo eso está muy bien, siempre que lo hagamos con sentido común y unas mínimas precauciones.
El famoso “corte de digestión” como tal no existe médicamente. Lo llamamos así porque sus síntomas se parecen a los de una indigestión. Pero, en realidad, lo que puede ocurrir es una hidrocución o un shock térmico diferencial: un colapso provocado por un cambio brusco de temperatura que el cuerpo no tiene tiempo de gestionar.
Para prevenirlo, es necesario seguir estos consejos:
❌ Evita entrar al agua de forma repentina.
🧊 Si tomas bebidas muy frias, hazlo despacio.
🚿Al entrar en el agua o en la ducha, mójate primero las muñecas, tobillos, nuca, cuello, cabeza y abdomen.
🍺 Evita el alcohol o consúmelo con moderación.
🍽️ No hagas comidas copiosas justo antes de bañarte. Espera un rato antes de entrar en el agua fría
Recuerda que la temperatura corporal es de unos 36,5 °C, mientras que la del agua de la playa o la piscina puede rondar los 24 o 25 °C. Esta diferencia aparentemente pequeña puede provocar una reacción grave y, en casos extremos, un ahogamiento.








